30 Canciones #2 Fita Amarela- Orquestra Imperial

El día de hoy  la felicidad se la agradezco a otro tema de un proyecto del que hace parte Moreno Veloso,  en esta ocasión la responsable de mi alegría es una canción interpretada por la Orquestra Imperial, uno de esos geniales  grupos brasileros estilo  Os Doces Barbaros  o los  Tribalistas  conformados por amigos del mundo del espectáculo, en este caso las colaboraciones de  Rodrigo Amarantes, Thalma de Freitas (si, la misma de O Clone), los tres chicos del proyecto +2, Wilson das Neves, Leo Montero, la voz y la belleza de la guapa Nina Becker (adoro las dos Becker que conozco en la música latinoamericana.. la otra es Lupita Becker) crean una entretenida adaptación  del estilo  samba gafieira con sus variaciones breque  y samba choro. Además  la Orquestra Imperial ha contado con la colaboración ocasional de artistas como Ed Motta, Fernanda Ambreu, Elza Soares. Tanta diversidad de músicos  y la genial interpretación de hermosas sambas de los años 20, 30 y40 hacen de Orquestra Imperial una de mis bandas favoritas de la música  contemporánea no Brasil brasileiro.

La canción es Fita Amarela, una adaptación del clásico de Noel Rosa, que habla de una de las mayores preocupaciones del vanidoso bicho humano: lo que ha de pasar  cuando nos llegue la muerte.

Quando eu morrer, não quero choro nem vela
Quero uma fita amarela gravada com o nome dela
Se existe alma, se há outra encarnação
Eu queria que a mulata sapateasse no meu caixão

Pueden descargar el disco de Orquestra Imperial dándole click aquí

30 Canciones #1 Agua-Kassin +2

En vista de que hay varias personas que andan muy en la onda de Nick Hornby haciendo listados de 30 canciones (en el libro de Hornby fueron 31  canciones, de las cuales, lo confieso, yo solo conocía 13) también deseo hacer un listado de ese estilo, en mi caso voy a compartir las canciones que más alegren mi día  a día.

La canción de hoy es Agua de Alexandre Kassin y el proyecto +2.

De los tres discos que tengo de +2  es el de  Kassin el que prefiero por que  además de ser el más melódico me divierte como Kassin  mezcla  en sus canciones la samba,  bossa, xote y uno que otro sonido “japonizado”, además este disco cuenta con la colaboración de Adriana Calcanhotto  quien es una de mis cantautoras favoritas de MPB (música popular brasilera).

Cuando ando en bicicleta por las ciclo rutas de Bogotá Agua es una de las canciones que más suenan en mi ipod, me transmite una onda optimista, de sol y Skol  y me voy a permitir la desfachatada exageración de decir que  tiene la capacidad de transformar en mi mente cualquier desastre urbanístico de alguna calle del 7 de agosto en algo lindo y “gostoso” al estilo Roberto Burle Marx. Bueno tal vez exagero un poquitin al ver la Avenida Atlántica de Rio donde solo esta la avenida n.q.s  de Bogotá pero bueno, creo que todos tenemos alguna canción evocadora con la que nos permitimos este tipo de alucinaciones traídas de los pelos de la cabeza del mismísimo  Cristo de Corcovado.   Menuda evocación, creo que necesito viajar 😉

Solo se trata de música

Churumbelada número uno:
Leo a un montón de gente quejándose por la adaptación vallenatera de una canción que algunos exagerados encumbran como si hubiese sido compuesta por el mismísimo arcángel Gabriel, si el arcángel Gabriel tuviese aptitudes musicales, cosa que desconozco.
Es curioso lo susceptibles que nos ponemos las personas en cuanto a todo lo que tiene que ver con la música que nos gusta , unos más que otros, por ejemplo los que sufren a título personal lo que se haga o no se haga, lo que se diga o no se diga sobre la obra musical ajena y que a fuerza de tanto oírla terminamos creyendo propia. Ahí entran los  talibanes del ritmo que hace unos minutos leí quejándose coléricamente sobre el irrespeto que representa que un vallenatero haga una adaptación de otra adaptación de una canción original. También está el caso contrario: el de los  puristas del acordeón que se quejan por qué el vallenato se esta “cachaquizando”. ¡Cuánto sufrimiento!,  ¡cuántos puños al aire!, ¡cuánto crujir de muelas!  ¡Como  si de  protestar contra la deforestación del Serengueti se tratara!

Allá cada quien y sus preocupaciones.  No es mi intención caer en criticas a lo excesiva y  solemne que me resulta cierta actitud rock, tampoco voy a ser yo quien levante el dedo para señalar  al acordionero aquel que critica toda composición musical que no haga un monumento del despecho, el desamor o el engaño como estilo de vida. Simplemente con disfrutar la música me basta. La que me gusta y la que no también.

Las peleas en torno a ella, las categorizaciones, los juicios sobre  su conocimiento o desconocimiento son practicas chiboleras a las que digo: no gracias.